Continuando con la temática de la semana pasada, vamos a profundizar un poco más en el concepto de GameFi y de juegos (blockchain) y las modalidades free-to-play y play-to-earn.

Según estudios recientes de 2021, el jugador medio dedica unas 860h (un mes y poco) al año a videojuegos, lo que supone un incremento de más del 30% respecto a 2019, pero en ningún caso el tiempo invertido en el juego va a repercutir económicamente de manera positiva. Evidentemente, cuando jugamos, todos sabemos que no vamos a recuperar el tiempo que dedicamos ni el dinero gastado, pero lo seguimos invirtiendo porque sabemos que es divertido.

Supongamos que jugando al típico juego MMO obtenemos un arma o coleccionable muy valioso que cuesta sudor y lágrimas conseguir. Pasado un tiempo, decides no seguir jugando al juego y por tanto, se pierde ese activo tan valioso que tanto tiempo te costó. Dentro de GameFi esto no ocurre porque sí es posible transferir el “valor” del tiempo invertido en la obtención del coleccionable a valor real ($$$). La mayoría de juegos modernos no te permiten hacer esto.

La única opción disponible en muchos de los grandes juegos actuales es vender tu cuenta, una alternativa peligrosa porque en el 99,99% de los casos esto va en contra de los Términos de Servicio (ToS) del juego y la empresa responsable tiene el derecho de eliminar tu cuenta si descubren que la has vendido, borrando por completo todo el progreso obtenido y su valor asociado.

Estos dos problemas que mencionamos se amplifican aun más cuando entran en juego los micropagos. Los micropagos son activos opcionales (in-game) que puedes decidir comprar después de haber comprado el juego, incluyen: apariencias especiales para tu personaje o armas, divisa del juego, modificadores de experiencia, paquetes de recompensas y un largo de etcétera de activos. Como podréis imaginar todas estas inversiones no son transferibles.

Ranking de ingresos por micropagos en 2019.

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Por ejemplo, tras solo dos semanas después del lanzamiento de Diablo Inmortal, ya habían **facturado $24M en micropagos**, todo un logro tratándose de un juego completamente gratuito. Este es por tanto el famoso modelo free-to-play, que se lucra principalmente de la cantidad tan bestial de dinero que invierten los jugadores, a través de los micropagos, en activos para sus personajes en el juego, los cuales nunca van a poder transferir.

GameFi, una mezcla entre Game y Finance, se refiere a un tipo de videojuegos que se basan en los tres puntos anteriores:

  • El tiempo invertido en el juego no es trasferible.
  • Los jugadores no son dueños de sus activos del juego.
  • La implementación de microtransacciones o micropagos por parte de los gigantes de los videojuegos.

GameFi, hace referencia a juegos blockchain play-to-earn que ofrecen incentivos económicos a los jugadores. El ecosistema utiliza criptomonedas, NFTs y la tecnología blockchain para crear un entorno de juego virtual. Por lo general, los jugadores pueden ganar recompensas dentro del juego completando tareas, luchando contra otros jugadores y progresando a través de los diferentes niveles. Además se pueden transferir los activos fuera del juego, haciendo trading con ellos en exchanges de crypto y mercados NFT.

Esto soluciona los problemas que mencionábamos antes, e incluso si se te pudiera prohibir jugar al juego, tus activos todavía serían tuyos y los podrías vender en el open-market o P2P directamente con otro jugador. También es importante mencionar que con los juegos blockchain hay total transparencia sobre la economía del juego pues todos los movimientos son públicos y quedan registrados en el ledger de la blockchain. Esto también previene que los desarrolladores hagan favoritismos y den activos raros/poderosos sin ser auditados y cazados por la comunidad.

Otra ventaja muy interesante es que una vez los activos son NFTs, se encuentran fuera del juego y podrían ser reutilizados por otros, es decir, permitirían la interoperabilidad entre juegos. Veremos cómo se desarrolla este aspecto tan interesante en el futuro pues, por ejemplo, para que un arma de Call of Duty se pudiera usar en Destiny 2, los creadores de este último tendrían que desarrollar los gráficos, animaciones y adaptar las características del arma al juego.

Como comentábamos la semana pasada, si esta tecnología proporciona tantas ventajas, ¿por qué no se ha empezado a implementar en juegos todavía? La respuesta era que había variedad de juegos blockchain pero la realidad es que ninguno está al nivel de los grandes juegos AAA y la mayoría se centran en la parte económica cuando lo más importante y vital de un juego exitoso es que sea de calidad (buenos gráficos, animaciones, etc…) y principalmente, divertido.

Algunos estudios como Ubisoft ya han intentado implementar NFTs dentro de algunos juegos de renombre como Ghost Recon pero no fueron muy bien recibidos por los jugadores. Los jugadores se quejaban de que ya han visto como las empresas han buscado y experimentado con otros modelos de negocio como los micropagos, y que en realidad el modelo free-to-play es un eufemismo de pay-to-win porque los mejores activos de los juegos se pueden obtener directamente pagando, independientemente de tus habilidades (como en NBA 2k o Fifa), y todo esto, a costa del disfrute del jugador.

Los jugadores también argumentan que no existe necesidad de pasar por la blockchain para ofrecer recompensas atractivas en un videojuego y que además se puedan intercambiar o revender entre miembros de la comunidad. Finalmente, algunos mencionan preocupaciones medioambientales pues las blockchains consumen bastante energía. (Aunque estas alegaciones solo aplican a los modelos proof-of-work y no tienen en consideración que las redes proof-of-stake consumen mucho menos).

Sin embargo grandes voces del mundo crypto apuestan fuerte por el futuro de estos juegos. Robbie Ferguson, presidente de Inmutable X una conocida plataforma de NFTs, comenta sobre el modelo play-to-earn: “la gente puede que juegue a videojuegos para ganarse la vida en un futuro - o simplemente puedan disfrutar de vender sus cartas de su juego favorito después de haberle echado más de 2.000 horas - y de cualquier manera, es un modelo que está alineado con los derechos de los jugadores”. Joe Conyers, Head of NFTs y VP en Crypto.com dice “con el tiempo, los NFTs se harán un gran hueco dentro del mundo del gaming, pero simplemente todavía no se ha encontrado ni solidificado la posición que van a tener dentro de estos, y habrá varios ganadores”.